“No es un gobierno negacionista.
Es un gobierno que reivindica a la dictadura”.
Con esas palabras, pronunciadas dentro de lo que fue la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), Máximo Kirchner buscó caracterizar a la administración de Javier Milei.
Lo hizo acompañado por sus fieles de La Cámpora, cuyos militantes marcharon luego hacia la Plaza de Mayo.
Allí, más tarde, se apersonaron Axel Kicillof y los funcionarios e intendentes que desafían la conducción del hijo de Cristina Kirchner en el PJ bonaerense.
Otra vez, el peronismo trasladó su interna a una manifestación que lo trasciende..